06/04/2013

Dialogos de Medianoche



By Abril 
 
Abril - Mami, yo ya sé cómo hicieron ustedes para tenernos a nosotros tres. 

- Ah, si? Y como te parece que hicimos?

AbrilHicieron ta- te-ti, suerte para ti. Y como te tocó a vos, estuvimos en tu panza, porque cómo las dos nos querían tanto, hicieron eso así no se peleaban. No, mami?


By Santi
 "Mami, cuando yo todavía no había nacido, antes de estar en la panza ya había decidido que mejor me gustaba más dos mamás. Quería dos mamás yo , buenas noches que sueñes con arboles de colores" -

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Bonus trak
Comparto esta entrevista que nos hicieron para el programa Recuerdos del futuro.  Estamos en el capítulo 9, Nuevas familias.
 
http://cda.gob.ar/serie/1119/recuerdos-del-futuro

01/02/2013

Cae la tarde. Pelopincho mata Ajedrez. Romanticismo VS. existencialismo




Jazmín discute con Abril , que nada al lado suyo y larga su protesta. 
- Me parece que no te estoy queriendo tanto.... - 
Abril se toma a pecho el "osado comentario" de la hermana y hace puchero con cara de enojada. 
- Mentira - afloja Jaz, mientras se sumerge en el agua y deja la cabeza afuera - es un chiste , yo te quiero mucho y cuando me muera te voy a extrañar...
Abril sonríe y afirma:  
-  Cuando te mueras no vas a sentir nada... , así que no te preocupes, extrañame ahora.

  


19/12/2012

Fin de año en el Jardín

Fue un año difícil en su inicio e inolvidable,  sin dudas. Con tsunamis de emociones que me dejaron como atontada más de una vez. Finalmente pudimos anotar a nuestros hijxs en el registro civil como hijxs de ambas, llevan sus dos apellidos y tienen todos sus derechos de filiación reconocidos por la ley. Fue un camino largo y sinuoso, con muchos altos y bajos, con muchos momentos en los que tirar la toalla estuvo cerca. 
El viernes pasado,  en el acto de fin de año en el Jardín de Infantes, cuando la maestra la llamó a Abril con su nombre completo, me ahogué con ganas en mi pequeño mar de lágrimas.=)
Se acuerdan cuándo estábamos en la neo? Se me cruzan imágenes todo el tiempo de aquellas tres incubadoras de las que no lxs podíamos sacar al principio.  
Apenas 6 años pasaron  de eso y tantas cosa cambiaron desde entonces. Rebalso de orgullo y lo comparto.






Abril, fue elegida entre sus compañeritos para ser abanderada. No hay posibilidad de no llorar cada vez que lo veo.

11/12/2012

Principito Reloaded




Todas las noches, antes de dormir, Andre les está leyendo "El Principito".
Anoche antes de cerrar el libro,  pregunta: "¿Quién se acuerda cómo se llama el asteroide del Principito?
Abril se apura, "ya sé, "Pancho el 46 !"
Jazmín corrige "No, Abril, se llama asterisco 612"

=)Lxs amo.

25/11/2012

Cabecita de Novia



Cuando Andre está de viaje, me vuelvo incapaz de salir de casa con todo lo que preciso dentro de la cartera. No me olvido lxs niñxs porque todavía no estoy acostumbrada a salir sin ellxs , pero perdí la cuenta ya de la cantidad de veces que  paro el ascensor, vuelvo hasta el piso 9, abro la puerta de casa, me pongo el reloj que había quedado arriba de la mesa, busco la billetera que me la dejé en el baño, los guardapolvos del jardín que los dejé en el lavadero o la agenda que quedó, quién sabe por qué, en la mesa de la terraza.
Durante el último viaje de Andre, Abril, Jazmín y Santi, expresaron su molestia por mis distracciones.
-        - Mami, te olvidás todo porque mamu está en Tucumán? , dijo Santi.
-        - Parece, no? Perdón, estoy un poco despistada. – me excuso entre risas.
-        - Mami, tenés cabecita de novia! .– afirma Jazmín con tono risueño- Bah, no sé..Podés tener cabecita de novia si ya estás casada?

20/10/2012

Pequeñas delicias de la vida comaternal



soy
Viernes, 19 de octubre de 2012



 Con mucho más humor que enojo o llanto, seis madres revelan los equívocos con los que se enfrentan a diario en la casa, en la escuela y en la plaza. Anécdotas que, con una ley y un Estado que las reconoce, nuevos decretos que van allanando el camino, la esperanza en la reforma del Código Civil y una ayudita de los mismos hijos e hijas, van engrosando el álbum familiar de la prehistoria.

















 Por Paula Jiménez España

A pocas horas del parto, Virginia Martínez, que acababa de dar a luz a Julieta, estaba descansando en la habitación de la clínica con Irina Kobriniek, su mujer, también mamá de la nena. Llegó el momento de la revisación, irrumpió la enfermera y espetó: “Le pedimos a la abuela que se retire un momentito”. El equívoco era doble, por vínculo y por edad: miren la foto, no daba la cuenta de los años para haber parido a su novia. Y tampoco existe un mínimo parecido físico como para sacar tal conclusión. Cartón lleno. “No –respondió Irina–. No soy la abuela, soy la otra mamá.” “Ahá –contestó la enfermera que ahora sí creyó entender y se corrigió–. A ver, entonces, la tía. Que salga un ratito.” “Yo soy la otra mamá”, repetía Irina. “La tía tiene que salir –insistía amablemente la autómata de la obstetricia–. Es un rato nomás.” Si era la primera pareja de mamás con que la señora se topaba en esa clínica, o en su vida, o una más de las tantas uniones comaternales que se empeñaba en negar, no lo sabemos. El caso es que Irina tuvo que terminar fuera de la habitación porque no encontró la manera de que esa enfermera la escuchara. Desde entonces, cada vez que le han vuelto a preguntar si es la abuela de su hija Julieta, Irina saca la Violencia Rivas que lleva adentro y contesta: “¿Abuela? ¡Abuela... ésta!”.
Sí: adjudicar parentescos diversos y a veces disparatados a la unión de dos mujeres es lo más común del mundo, pero nada explica que entre esas posibilidades vinculares no surja nunca la del lesbianismo (y si surge, no se la enuncia, por si ofende). Menos entendible todavía es que la imaginación patriarcal, al servicio de crear lazos familiares que no existen, no se rinda ante la evidencia de los que sí. “A veces vivimos el mismo tipo de invisibilización a la que estamos acostumbradas las lesbianas en general. Donde antes el comentario frente a la pareja era “ah, pensé que eran amigas que se quieren mucho”, ahora ante la familia es “pero ¿cuál de las dos es la mamá?, pensé que eran la madre y la tía”, o algo por el estilo. O si no dan por sentado que hay un padre (esto lo sufrirá también una madre sola)”, cuenta Paula, mamá junto con Virginia del pequeño Sabino. Una estructura familiar que confronta los estereotipos de género y de roles parece aún inasimilable para el común de las personas. Y si no, pregúntenle a la perplejísima señora que se encargaba de la limpieza en la cabaña de Sierra de la Ventana donde veraneaba Irina con su familia. La percepción se le tornó un tanto confusa y en un rapto de desesperación le preguntó a Virginia: “Dígame, doña, ¿ustedes son mujeres?”.

CONSTERNADOS POR TRES

La mayoría no sale de su asombro cuando una pareja de madres se presenta como tal. En el diccionario esto se llama consternación y Andrea Majul, mamá junto a Silvina Maddaleno de los trillizos Abril, Jazmín y Santiago, describe muy bien sus –abundantes– experiencias con gente consternada: “Si alguien pregunta, contestamos diciendo que las dos somos las madres, a lo que nuestro interlocutor por lo general hace una pausa, un lento revoleo de los ojos hacia arriba y el costado, como tratando de encontrar rápidamente una explicación. Para no quedar mal responden con un ¡Ahhh! antes de que esa explicación llegue. Si les hablás de lo que venías charlando antes, no te escuchan, y no falta quien a los dos o tres minutos se salga con alguna pregunta absolutamente descolgada. Nosotras respondemos de acuerdo al ánimo de cada momento, pero por lo general nos reímos y salimos con alguna ironía”.
En la siguiente anécdota no fue la interlocutora de Irina –su propia madre– sede de la consternación sino ella misma: “Mi mamá es una señora muy vieja, tiene ochenta y seis años y una cabeza un poco cuadrada que aún hoy no se banca mi homosexualidad. Ni siquiera vino a mi casamiento y me sigue considerando una ‘solterona’. Igual había que decirle que estábamos esperando un bebé, así que hice de tripas corazón y le dije muy lentamente: Te voy a dar una noticia que no sé si a vos te va a poner contenta, pero a nosotras sí; Virginia está embarazada. Y ella muy suelta de cuerpo me pregunta: Pero, ¿ustedes querían? Como si fuéramos una pareja hétero o hubiese venido el arcángel San Gabriel a dejarnos embarazadas”. La sorpresa de Silvina Maddaleno ante la reacción de su madre, si bien distinta, no fue menor: “Nuestras familias nos acompañaron mucho desde el inicio y como en todos lados siempre hay alguien que expresa sus dudas, sus resistencias, pero no fue una pregunta, una consulta la que les hicimos, fue simplemente comunicar nuestra decisión de tener hijos. Cuando se lo comunicamos a mi mamá, nos dijo: ‘Qué suerte que se decidieron, yo pensaba que no querían...’. Fue una respuesta que no esperábamos”. Con respecto a los vínculos más cercanos, ésta es la hermosa experiencia que Paula y Virginia tienen para contar: “A la gente más cercana, que sabe quién de las dos llevó el embarazo, se le desdibuja lo biológico. Y empieza a buscar el parecido en el pelo, la sonrisa, los ojos o lo que sea en la otra mamá o en la abuela no biológica o en alguien más de ese lado de la familia”.

HIJOS DE SUS MADRES

En el blog Ellalostrillizosyyo.blogspot.com, Silvina Maddaleno y Andrea Majul cuelgan, además de imágenes, videos y notas, textos de los diálogos que sus hijxs mantienen entre sí, con ellas o con algún compañeritx del cole que cae a su realidad familiar como un paracaidista sin paracaídas. En este caso la escena se desarrolla en un pelotero: “¿Cómo te llamás?, le preguntó Santi a un nenito hundido entre las pelotas de colores. Santiago, dijo el nene. Bueno, yo soy Santiago también, pero Maddaleno Majul, ahora. ¿Por qué ahora?, le pregunta el nene un poco más grande. Porque ahora la Presidenta ya firmó el papelito, ¿no la viste? Yo sí”. En las charlas de lxs trillizxs la Marcha del Orgullo o la Ley de Matrimonio Igualitario aparecen como temas de su cotidianidad que muchxs de sus amiguitxs ignoran olímpicamente:
“Abril: Mami, ayer me dijo Camila que dos nenas no se pueden casar....
Yo: Bueno, Abru, contale que sí, que cuando son grandes se pueden casar dos nenas.
Abril: Sí, ya le dije, es que creo que no conocía el matrimonio igualitario.
Entre la carcajada y el llanto del orgullo, la abrazó. Ella me da unas palmaditas en la espalda y remata:
Abril: Es que todos no conocen a 100% (Diversidad y Derechos), es una pena...
Aparece Santi debajo de la sábana y opina:
–¿Y si invitamos a todos los compañeritos a la Marcha (del Orgullo)? Si les regalamos una banderita, después ya lo van a conocer...”.
Está clarísimo: el jardín de infantes es el primer espacio de sociabilización y adquiere, como todo en esos años, mucha importancia en la formación de lxs niñxs. De su flamante experiencia con el sistema educativo, cuenta Paula: “Sabino va a un jardín en el cual la pasa muy bien, y nosotras estamos contentas, no por cómo se trata el tema de nuestra familia, sino justamente porque no es un tema a tratar. Las cuestiones que se charlan son las mismas que para cualquier niñx: que si la siesta, la comida, los juegos, lo que aprende. Veremos qué pasa más adelante”. Pero, lamentablemente, la cosa no siempre es igual. Entre las anécdotas que Irina trae –graciosas en su forma y en el fondo terribles–, la que tiene como protagonista al dueño del jardín de infantes donde concurrirá su hija desde el próximo año se gana todos los premios: “Fuimos a llevar los nuevos documentos de Juli al jardín. El dueño estuvo media hora hasta que entendió que era hija mía también. No le entraba en la cabeza que no fuera una adopción sino un reconocimiento, y se agarraba la cabeza porque decía que tenía que cambiar toda la papelería. Pero, ¿qué pongo –nos preguntaba–, mamá y mamá? Y sí, le respondió Virginia. En los comunicados el hombre pone “papis”. “¿Lo tengo que cambiar?”, nos preguntó. Y claro. Hubo otra cosa que nos sorprendió: nos quiso prevenir de que éramos las primeras minas de nuestra condición y que podría venir algún padre a quejarse. No entendimos ni el porqué ni quiénes.” Convengamos que el dueño del jardín tampoco está tan loco al advertir sobre los posibles efectos que la existencia de las familias diversas puede generar en las otras, las que hasta hace poco tiempo creían ser las únicas. Sin llegar a la queja y pasando la cuestión por el engañoso tamiz del cuidado a lxs niñxs, la madre de un compañerito de jardín de Sabino se mostró muy preocupada por él. Cuenta Paula: “La única situación ‘incómoda’ fue una ocasión en la que a Sabino lo invitaron a un cumpleaños de un año del jardín. Cuando la madre de la homenajeada se enteró de que él tiene dos mamás, casi se desmaya. Preguntaba: “Pero ¿cómo? Y él, ¿cómo está con dos mamás?”. Creemos que todavía lo está procesando, la pobre”.

LA PROCESADORA EN CASA

El verbo es el que debe ser porque, precisamente, se trata de eso: procesar. Procesar el cambio cultural que la ley legitimó en 2010 y que en 2012 tocó, a través del reconocimiento de lxs hijxs nacidos previamente a la Ley de Matrimonio Igualitario por parte de ambas madres, uno de sus puntos máximos. Según Silvina Maddaleno, como sociedad aún estamos en los albores de esa metamorfosis: “Lo que cambió de aquellos primeros dos años de esta familia con dos mamás es que el reconocimiento jurídico de nuestros vínculos por parte del Estado generó condiciones para que muchas de nuestras familias puedan hacerse visibles, pero ése es sólo el piso y falta mucho aún. A diferencia de la época del embarazo, ahora puedo presentar a Andre y decir: es mi esposa. Este año fue particularmente importante para nosotras y para cientos de familias como las nuestras. Finalmente, y después de dos años de trabajo de 100% Diversidad y Derechos y Lesmadres tenemos el DNU 1006”. (Ver recuadro.)
“Cuando empezamos a planear la familia todavía ni había razones para pensar que iban a existir los cambios legales que vivimos. O sea que había una incertidumbre muy grande en cuanto a nuestros derechos y a la indefensión a la que nos sentíamos expuestas. En los primeros intentos de inseminación estábamos en pleno debate de matrimonio igualitario. Nos casamos “de apuro”, con una panza de casi seis meses, para que pudiera inscribirse a Sabino con sus dos mamás legalmente reconocidas”, cuenta Paula y comparte con Andrea y Silvina el cruce entre los albores del proyecto familiar y el histórico cambio social que comenzó en esos tiempos: “En el medio de la crianza de tres bebés a la vez, apareció la lucha por el matrimonio igualitario, nuestro casamiento mismo con ellos caminando por debajo de los tacos de la jueza... todo muy fuerte, muy movilizante”, explica Maddaleno. Para esta pareja la concreción del proyecto familiar excedió por completo sus expectativas. Cuenta Andrea Majul: “Nuestra maternidad fue largamente deseada y pensada. Fuimos preparando todo el escenario: desde avisar con antelación a nuestras familias de la decisión de buscar un hijo, hasta planificar el espacio, es decir, lo que podía ser pasible de ser pensado lo fue. Todo muy lindo y tranquilizador, pero absolutamente inútil, porque un detalle para nada pequeño desbarató nuestras estructuras. En vez de tener un hijo o una hija, ¡íbamos a tener tres! La multiplicación exponencial, en la realidad, no se llevaba para nada con lo que tan prolija y amorosamente habíamos imaginado. Pero quizás esa ironía nos hizo entender que más allá de que fueran uno o tres, lxs hijxs siempre te sacan del plan, o en definitiva de esa ficción por la cual la vida va a seguir tu guión”. Y las palabras de Paula Buffone confirman las de Majul: “Lo que no podés prever es la magnitud del sentimiento (¡y del cansancio!), pero es lo que debe pasar a cualquier madre o padre de un hijx deseado como lo fue Sabino. Cuando compartimos la noticia del embarazo, un amigo que es papá nos dijo ‘van a experimentar una clase de amor que nunca sintieron’, y tenía razón”. Para Irina, cuyo deseo de formar una familia llegó, en principio, de la mano de su pareja Virginia, la sorpresa consistió en haber comprobado sobre la marcha que la maternidad era algo que tenía que ver con ella mucho más de lo que podía imaginar: “Yo nunca pensé en ser madre biológica. Y tener un niño en mi panza, ni en sueños. Además siempre tuve una relación medio distante con los niños, no es que me muera por ellos. Pero la relación llegó sola, porque por casi tres años vivió con nosotras una sobrina de Virginia que llevábamos a la escuela dos veces por semana y los fines de semana casi siempre estaba con nosotras y también en las vacaciones. Después Vir empezó a decir que quería ser mamá y comenzamos con las primeras inseminaciones, que no funcionaron. Ahí ella, que es pediatra, conoció en el hospital a un chico de un hogar y ella quiso traerlo a vivir a casa. Yo tuve mis dudas al principio. Me pareció apresurado, tuve miedos varios. No la pude convencer y aquí estamos los cuatro”.

EN EL NOMBRE DE LA MADRE

Sin dudas, las nuevas familias habilitaron la posibilidad de volver a pensarlo todo, de resignificar, entre otras cosas, los hábitos, las elecciones, el lenguaje con que se educa a lxs hijxs y que, como venimos enterándonos desde hace algún tiempo, tiene su enorme importancia. La palabra mamá, por ejemplo, que antes funcionaba como sinónimo de lo unívoco, de lo biológico, de cierto esencialismo vincular, hoy se divide o se multiplica en otras: “Silvi es mami y yo soy mamu, mamá o ma cualquiera de las dos, y en ese caso hay que acudir inmediatamente porque por lo general se lo reservan para casos de emergencia. Ya tienen cinco años y es increíble verlos tan grandes, escucharlos conversar, compartiendo juegos, bailando, inventando cuentos. Hace relativamente poco tiempo empezaron a dormirse solos, así que ahora les damos unos besos, se cuentan cuentos y hasta mañana. Tuvieron sus reticencias para el nuevo sistema, y la protesta más generalizada era: “¿Cómo puede ser? ¡De qué sirve tener dos mamás, si al final a la noche nos van a dejar durmiendo solitos!”, cuenta Majul. Irina no pierde el sentido del humor e ironiza sobre cierta jerarquía que podría subyacer, al menos en su relación de pareja, a la elección de los nombres: “Lo de llamarnos así fue una cosa que se le ocurrió a Virginia, que ella era mamá y yo mami. A mí me parece que es más lindo ser mami, pero tal vez pensó que mamá es más importante, ja, ja, no sé”. Según Paula Buffone, aunque Sabino las llame a las dos con el mismo nombre, el vínculo que construye con cada una de ellas tiene características muy distintas: “Hace poquito él empezó a decirnos mamá, por ahora a las dos por igual. Nosotras le marcamos la diferencia (‘mamá Pau’ y ‘mamá Vir’), pero suponemos que él va a elegir su propia forma de llamarnos. Más allá de la forma de llamarnos, lo que sí está claro desde el primer momento es que con cada una tiene una relación diferente. Es medio obvio, pero no deja de sorprendernos. Cada una es distinta, le propone algo distinto, y él responde también estableciendo vínculos distintos con cada una, desde muy chiquitito”.

Trámite urgente

Quedan ocho meses para anotar a los hijos e hijas de dos mamás nacidos antes del matrimonio igualitario. El decreto de necesidad y urgencia, firmado por la Presidenta, estableció un año de plazo a partir del 2 de julio de 2012 para completar la inscripción del nacimiento de niños menores de 18 años de matrimonios conformados por dos mujeres nacidos antes de la sanción de la ley de matrimonio igualitario. Los requisitos para hacer el trámite pueden consultarse en http://100porciento.wordpress.com o en www.lesmadres.com.ar

La pregunta más frecuente

Algunas de las dudas más frecuentes entre las parejas de mujeres que están pensando en ser mamás ronda alrededor de la reproducción asistida y, sobre todo, la que involucra a un donante anónimo. Estas pueden realizarse en consultorios privados o centros de fertilidad. Si el tratamiento es una decisión y un proyecto de la pareja, las dos pueden firmar el consentimiento informado. Si la donación es anónima, el donante pasa por distintas instancias de entrevista y análisis clínicos antes de la donación. Si el tratamiento es exitoso, las madres luego podrán inscribir legalmente al bebé/a como hijo/a de ambas. Hasta el momento, la inscripción conjunta sólo se está haciendo efectiva si ambas madres contraen matrimonio antes del nacimiento. Por otro lado, el capítulo de filiación del proyecto de reforma del Código Civil que se está discutiendo en estos días establece explícitamente la voluntad procreacional como fuente de filiación. De esta manera, todas las personas podrán reconocer a sus hijas e hijos independientemente de la orientación sexual o el estado civil de sus madres o padres.
Estas y muchos otras preguntas van a tratarse en el Taller de Acceso a las Maternidades Lésbicas que organiza Lesmadres este sábado. Será un espacio exclusivo para lesbianas madres, futuras madres y otros miembros de la comunidad lgbt que quieran contar sus experiencias. No será un espacio para profesionales, investigadores o periodistas.
Sábado a las 16.30, UTE, Bartolomé Mitre 1984

29/08/2012

Visibilizar nuestras familias ayuda a construir la igualdad

El día posterior a estos informes que salieron en la televisión abierta de nuestro país, Abril, Jazmin y Santi como todos los días fueron al jardín. Sus compañeritos los recibieron con mucho afecto, corrieron a abrazarlos. Fue muy movilizante. Al ingresar a la escuela para despedirme de nuestros hijos, un compañerito de sala  se acercó y me dijo:
"Nosotros ya conocíamos a las dos mamás..., ahora las conocen todos."
Entendió perfecto de qué venía la cosa. Visibilizar nuestras familias ayuda a construir la igualdad, no tengo dudas de ello.

Canal 13 - Informe Especial de Telenoche- Nuevas Familias




Telefé - Informe especial del noticiero - 


21/08/2012

Matrimonio igualitario y Marcha del Orgullo by Abril y Santi


Domingo. Unos minutos antes de dormirse


Abril: - Mami, ayer me dijo camila que dos nenas no se pueden casar....

Yo:- Bueno, Abru, contale que sí, que cuando son grandes se pueden casar dos nenas.

Abril- Sí, ya le dije , es que creo que no conocía el Matrimonio Igualitario. 

Entre la carcajada y el llanto del orgullo, la abrazo. Ella me da unas palmaditas en la espalda y remata:

 - Es que  todos  no conocen a 100% ( Diversidad y Derechos), es una pena... - Aparece Santi debajo de la sábana y opina: 

- Y si invitamos a todos los compañeritos a la Marcha ?( del orgullo) Si les regalamos una banderita,  después ya lo van a conocer...







24/07/2012

El primer día del resto de nuestras vidas - Postales -

Este blog empezó en el verano del 2007, cuándo nos enteramos que estábamos embarazadas.  y no nos pudimos imaginar ni un décimo de lo que nuestras vidas iban a atravesar hasta llegar a  hoy.
En ese momento, con los miedos de primerizas y con la panza a punto de estallar, no era posible soñar con los derechos que otorga el matrimonio, ni mucho menos con ser una familia con dos mamás legalmente reconocidas. Sin embargo cinco  años después, aquí estamos, con un orgullo que se ha inflado hasta el techo y nos hace respirar rápido para procesar la alegría que nos provoca lo conseguido.
He aquí el momento más emocionante y alegre de nuestras vidas. Nuestros hijos ya tienen todos sus derechos. Es hora de festejar y compartir con amigos semejante alegría que desborda.
Gracias a todas y todos los que nos acompañaron en este camino,  y  a los que con trabajo y convicción hicieron posible que estemos viviendo esta maravillosa sensación de felicidad.

Interior- Tarde- Pelotero del barrio.

- Cómo te llamás?-  le preguntó Santi a un nenito hundido entre las pelotas de colores.
- Santiago.  -  dijo el nene. 
- Bueno, yo soy Santiago también, pero Maddaleno, Majul, ahora. 
- Por qué ahora? -  le pregunta el nene un poco más grande.
- Porque ahora la presidenta ya firmó el papelito, no la viste? Yo sí.


video
 Las juezas del Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires, nos entregaron las libreta de matrimonio con Abril, Jazmín y Santi incluidos en ella, y sus tres partidas de nacimiento que  nos reconocen como sus dos mamás además de tener  ya nuestros dos apellidos. 


Felicidad x 5

Foto : Gabriela Aguirre






La Televisión Pública- Canal 7







Cobertura en Vivo del día del Reconocimiento: Crónica TV





Informe de TN - Canal 13





03/07/2012

Triplettes : Encuentro con La Presidenta CFK


El sábado por la mañana,  Santi pidió ir a la peluquería para que cuando vayamos el lunes a “visitar a Cristina (CFK)” a la Casa Rosada ella lo vea lindo.
El domingo a la noche, mientras les contábamos a lxs 3  por qué íbamos a ver a la Presidenta el Lunes, estuvimos los cinco charlando en la cena sobre lo que les gustaría hacer o decir cuándo la puedan saludar.
Santiago insistió en que él le quería contar que tiene dos mamás. Abril y Jazmín querían abrazarla y darle un beso y decirle gracias por eso que iba a firmar - aquello que finalmente hace que ellos puedan acceder a todos sus derechos y que puedan tener nuestros dos apellidos - .
El lunes, después de una jornada agotadora, finalmente fuimos a la Rosada y presenciamos ese acto histórico, emocionante y esperado por todas las familias y por todos los que trabajamos tanto para que eso ocurra.
Finalizado el Acto, nos acercamos hasta ella. Cuando le estábamos dando un beso, alguien le dijo al oído que Santi, se cortó el pelo exclusivamente para ella. Cristina lo miró, se le acercó y le dijo “Santi, estás hermoso con ese pelo, mi amor” mientras le  acarició la cabeza varias veces con ternura. El sonrió y la miró fijo, estaba anonadado.
- Gracias Cristina- dijo tímido. La sonrisa se la llevó puesta. 
Cuando llegamos a casa y charlamos sobre lo que le había dicho la presidenta, mientras se ponía el pijama,  contó: 
 “Yo quería decirle que tengo dos mamás y me olvidé, pero ella me dijo que estaba hermoso, justo lo que yo quería…, qué suerte, no?”




Pd: Aquí la nota de tapa de Página 12 del día siguiente a la Firma del DNU 


http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-197755-2012-07-03.html










08/06/2012

"El Donante" Una charla sobre Reproducción asistida. Identidad y Origen.





las12




Viernes, 8 de junio de 2012
SOCIEDAD

Fantasías envasadas

Una ficción –de las ganadoras del concurso Ficción para todos – financiada por el Incaa pone semana a semana en la pantalla de Telefe el absurdo de convertir a un donante de semen en un padre de 144 “hijos” a los que sale a buscar con la primera de los productos de su donación, que llegó a él robando datos. Se trata de una ficción, está claro desde el principio, pero no puede soslayarse que los supuestos de esta ficción se basan en prejuicios, miedos y una concepción de familia que atrasa al menos diez años. ¿Cómo la verán las familias, los padres, las madres, los hijos y las hijas que se convirtieron en tales porque alguien que no quería paternar o maternar donó su material genético? ¿Hay espacio para seguir pensando que alguien que deja sus fluidos en un envase sólo por eso puede ser llamado padre?

 Por Flor Monfort
“Ella está buscando un padre, no un amigo”, le dice Raúl (Rafael Ferro) a su amigo Bruno (Carlos Belloso) en la ficción, El donante –martes a las 22.15 por Telefé–. Se lo dice porque él está desesperado, quiere sacarse de la cabeza a esa chica de ojos azules y nariz rara (parecida a la suya, ¡oh!) que lo increpó en el bar de Puerto Madero del que es habitué con la frase menos pensada: “Soy tu hija”. Bruno la rechaza, “yo no tengo hijos”, le dice con coherencia, pero enseguida empieza a escuchar el eco de estas palabras mágicas como un mantra del infierno. De ella y de las decenas de hijos e hijas que hicieron del semen que donó a los veintipico personas de carne y hueso, tal vez mujeres con las que querría acostarse, varones a los que maltrataría como empleados, bebés que lloran a la medianoche. Y lo larga al viento de Figueroa Alcorta cuando Violeta le dice la cantidad exacta “¿144 hijos?”.
Sí, dice hijos. Y dice 144 (no 20 por ejemplo, lo que alcanzaría para la trama).
El donante está producida por Cuatro Cabezas, que fuera más conocida como factoría marca Pergolini creadora de CQC y su formato exportador, merced a un premio aportado por el Incaa en su concurso Ficción para todos, de la que fue ganadora en 2011. Son trece capítulos (recién se emitieron tres) que en clave de comedia y con chiste virtual incluido (una intervención animada que permite a los personajes dibujar en el aire o aportar un dato que no puede ser dicho de manera oral) cuenta las aventuras de Violeta (María Alché), una chica de 22 años que decide rastrear al donante que habilitó a su madre, Carolina (María Carámbula), a inseminarse y convertir en realidad su voluntad de ser madre soltera (a quien su propia hija tilda de “rara” por tomar esa decisión, en un anacronismo ridículo). Violeta quiere saber quién es su “papá”, y lo consigue en tiempo record a través de los datos de la clínica, un método de seducción asombrosamente efectivo y veloz que la deja acceder a los registros computarizados y conocer el nombre y apellido que está buscando. Ante él se presenta y le escupe la verdad que tiene en la garganta. Y no sólo descubre que el ingeniero Bruno Sartori es su “padre”, sino que el semen que le permitió a ella ser la persona que es lo hizo también con 143 más, hecho que los pondrá juntos en la carrera por conocer las historias de cada uno de estos chicos, chicas y hasta bebés (como bien imagina el protagonista) desperdigados por la ciudad y el mundo.
Basta con poner algunas de las gruesas ideas de El donante bajo la lupa para entender por qué algunas organizaciones pusieron el grito en el cielo con esta fanfarria de la hija que busca al “padre”. Si una ficción como Vidas robadas puso en la mira la trata de mujeres con fines de explotación sexual y sirvió para hacer de esa expresión una consigna asociada al nombre de Susana Trimarco y con ella a los miles de familias que buscan a sus hijas, esposas y madres desaparecidas, es difícil quitarle magnitud al hecho de que otro programa de ficción contribuya a hacer circular ideas erróneas sobre la identidad, el origen y los vínculos construidos a través de la reproducción asistida. Pero ¿qué es lo que mueve a un grupo de guionistas, “cabezas” de una productora con trayectoria, a imaginar que la verdad sobre una persona se construye a través de un encontronazo con quien no quiso traerla al mundo? Hay más de un prejuicio y muchas fantasías dando vueltas en relación con conceptos tan complejos como la identidad y el origen, conceptos que entran a tallar en vidas ajenas y de los que muy fácil se pueden sacar conclusiones, pero que lleva años digerir cuando se escuchan con nombre propio. Basta con recordar los relatos que hacen de la sustracción de bebés en la dictadura una trama difícil de reconstruir y no siempre con los mismos resultados: están quienes se reencontraron con su historia, su nombre verdadero, un pasado donde sus vidas fueron pensadas y deseadas y quienes tardan años en procesar la información y prefirieron hacer como si no existiera. Y se trata de personas que fueron sustraídas de sus familias, no de personas cuyo material genético fue donado a cambio de una pequeña suma de dinero y que no formaron parte del proyecto de quienes ayudaron a que vengan al mundo.

SER O NO SER, HE AHI EL PROBLEMA

El tema de la paternidad aparece como una especie de obviedad innecesaria desde el minuto cero. El protagonista le pide al mozo que lo atiende siempre que le cuente sobre sus nietos, la hija del matrimonio amigo reclama su presencia porque lo adora y sus guiños cancheros con la nena nos hacen sospechar de lo buen padre que sería, hasta que aparece Violeta y lo descoloca, pero tarda un solo día en llamarla: finge otra voz pero tan mal que logra que la chica se dé cuenta de que es él y que, claro, se pueden ver cuanto antes. Julieta Shama, jefa del departamento creativo de Cuatro Cabezas, defiende el programa. “Nos asesoramos mucho, pero esto es una ficción, no estamos intentando levantar una bandera de nada; de hecho en la Argentina esto no podría pasar porque la donación es anónima, hay un registro de donantes por el tema de las enfermedades, pero esto no está legislado. Nos basamos más en lo que pasa afuera del país, como en Inglaterra, donde algunos chicos y chicas que hoy tienen 20 años se preguntan por sus vínculos biológicos. Para nosotros es difícil pararnos desde un lugar solemne y bajar línea, por eso hicimos una comedia. Es la serie más original que hubo en la Argentina en los últimos 15 años en cuanto a tratar una temática que no tiene que ver con el costumbrismo, es una ficción al mil por mil, es casi una ciencia ficción...”, dice y cree que el programa puede sumar al debate y ayudar a que el tema se ponga en foco. Sobre la confusión que puede generar el mezclar conceptos o tratarlos con liviandad, explica: “Todos empezaron a hablar antes de verlo. Salieron notas de asociaciones quejándose, pero a nosotros no nos llegó nada puntual. En un momento Bruno dice ‘yo firmé la confidencialidad’ y Eva le contesta ‘me robaron’, con lo cual queda clarísimo que lo que pasó está fuera de la ley. Nosotros necesitábamos para contar la historia una chica que está desesperada por conocer a su donante, y decimos todo el tiempo que no es el padre, debe estar dicho cinco veces por episodio. El aclara ‘padre es otra cosa’ o en otro momento le dicen que él en el fondo quería tener un hijo y él dice ‘yo quería llevarlo al colegio, cambiarle los pañales’. La serie busca hablar de que hoy en día tanto a partir de las donaciones como de las adopciones o del matrimonio igualitario hay miles de maneras de hacer familia”.
Sin embargo, Estela Chardón, presidenta de Concebir y madre de Iara (quien dio su testimonio para este suplemento el año pasado. Ella fue concebida gracias a la donación de óvulos y conoce a su donante, a pesar de que el diario La Nación publicó erróneamente que “buscaba a su madre biológica” hace tres semanas y tuvo que retirar la noticia de su página web) mandó junto a Samer (Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva) un pedido a la productora para que al final de la serie aparezca una placa con datos certeros sobre dónde acudir en caso de dudas reales.

UN DONANTE NO ES UN PADRE

Resulta extraño que el Estado haya financiado una historia que propone estereotipos de familia que se contradicen con políticas concretas que este gobierno se ha dedicado a poner en la agenda legislativa. Basta con analizar el anteproyecto de reforma del Código Civil para encontrar allí un concepto que pone en jaque los cimientos de esta historia, la voluntad procreacional, que indica que los lazos familiares pueden estar constituidos no solamente como se entendía antes, es decir, biológicamente o por adopción, sino por la voluntad de conformar una familia sin la necesidad de que los datos genéticos de quienes conforman esa familia estén presentes en la descendencia. El artículo 561 establece que “los hijos nacidos de una mujer por las técnicas de reproducción humana asistida son también hijos del hombre o de la mujer que ha prestado su consentimiento previo, informado y libre en los términos del artículo anterior, debidamente inscripto en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas, con independencia de quién haya aportado los gametos”. Una figura nueva que se abre como un paraguas para cobijar a los hijos e hijas producto de estas técnicas en un país que ya tiene dos años de ley de matrimonio igualitario.
La voluntad procreacional define al donante como la persona que dona su material genético para que otros sean padres, de manera que la cuestión de la alteridad es clave para entender por qué el donante no es un padre. No por nada se firma un consentimiento informado de ambas partes en donde el donante reniega de su responsabilidad paternal por un lado, y las familias asumen la responsabilidad de criar a ese hijo o hija por otro. El donante además está donando gametos, no una persona, lo cual amplifica una cuestión largamente discutida en los debates sobre el aborto y genera una confusión plus sobre el estadio de persona, que de ninguna manera tiene una muestra de esperma. Y por último, el donante es donante porque no es padre. Su definición per se es que dona justamente para que otros se conviertan en lo que él no es (por definición, si después en la vida real es padre lo será de sus hijos deseados). Si el donante quiere ser padre no es donante. “Si un compañero de trabajo necesita una transfusión y vos le donás sangre, él después no te plantea que vayan a vivir juntos porque vos le donaste tu sangre. Este tipo de planteos no se hace en otro tipo de donaciones: tiene que ver con preservar los lugares de cada uno porque estas estructuras funcionan cuando cada uno está en su lugar”, dice Andrea Majul, integrante de 100 % Diversidad y Derechos, casada con Silvina Maddaleno, con quien tienen trillizos gracias a una técnica de reproducción asistida. Y aporta de dónde proviene la bruma: “La construcción biologicista de la familia es muy fuerte y tiende a confundir origen genético con identidad e identidad con verdad”. Para la Dra. Vanesa Rawe, bióloga de la UBA y directora del banco de semen Reprobank, El donante reúne varios de los mitos y creencias falsas que rodean la donación de gametos, de semen en particular. “Nos llegaron cientos de mails y de mensajes de Facebook. La visión de nuestro banco ha puesto el foco en actualizar la mirada social sobre lo que significa la familia, desestigmatizar los vínculos familiares que no tienen origen biológico, apoyar la planificación familiar a conciencia y desmitificar nociones conservadoras. Esto implicaría quitarle peso a la visión biologicista, y por el contrario, darle protagonismo al deseo de crear un grupo de apoyo y vínculos afectivos. Dentro de este marco creo que podemos hablar de las diferentes maneras de armar una familia, del rol que juega la ciencia para ayudar en el proceso y de la necesidad de personas solidarias que donen células para que otras personas puedan realizar su proyecto” y ejemplifica algunos de los mitos que se presentaron como reales en el programa:

“Un donante puede llegar a tener 144 hijos”

Además de no ser “hijos” por no existir relación filial, en caso de ocurrir tan espeluznante ficción, sería exclusivamente resultado de la mala praxis de un banco y/o de sus profesionales.

“La persona nacida del donante puede reclamar paternidad”

Tanto donantes como receptoras firman documentos que los eximen de cualquier tipo de filiación de la persona que podría nacer (ej.: no le pertenece ningún tipo de herencia o manutención y el donante no tiene ninguna obligación a establecer una filiación con esa persona).

“Las personas nacidas de donantes corren peligro de encontrarse, enamorarse y procrear, por eso no se debe donar”

En base a la proporción poblacional respetada por la Organización Mundial de la Salud y guías internacionales aceptadas para el manejo de bancos de semen, un donante puede generar 15 embarazos cada 2 millones de personas (aproximadamente el número de población estable en Capital Federal). Las probabilidades de que las 15 personas se encuentren es del 0,00075 por ciento. En ese remoto caso, e imaginando que dos de esas personas procreen, el único supuesto riesgo es la aparición de enfermedades consanguíneas, muy poco frecuentes, que se dan sólo luego de varias generaciones consecutivas de consanguinidad.

“Los datos de un banco son de fácil acceso con técnicas de ‘hackeo’. Cualquier informático podría acceder al sistema del banco”

Los bancos que respetan los reglamentos internacionales para la custodia de datos los manejan desde un programa especialmente diseñado. La información de donantes y receptoras está exenta de hackeos, ya que se encuentra contenida en servidores propios sin acceso de ingreso o egreso a Internet.

LA FAMILIA DIVERSA

Una pareja heterosexual recurre a una donación de semen. En el momento en el cual nace el hijo, el padre puede anotar a ese hijo como propio. La ley en ningún momento le pregunta ni le preguntará si es el padre biológico. En ese sentido queda claro que la voluntad de paternar o de maternar es mucho más fuerte que el origen biológico, y esta disposición proviene del Código Civil tal y como está redactado desde 1891. Ahora bien, en el caso de las parejas del mismo sexo, no se permite anotar a los chicos: tenés que estar casado legalmente y es más complejo que un simple trámite. Hoy la única manera de reconocer hijos en parejas del mismo sexo es con matrimonio legal de por medio y habiendo tenido el hijo o la hija después de la sanción de la ley, porque si son hijos preexistentes, como en el caso de Maddaleno y Majul, la ley no las ampara. La decisión de ellas fue no judicializar, otras organizaciones sí presentaron amparos donde el camino incluye evaluaciones y asistentes sociales. Majul dice que no le va a probar a nadie que sus hijos son sus hijos. La adopción es otra alternativa, pero también tiene consecuencias ridículas: la más obvia es el hecho de adoptar a hijos que ya son propios, pero además los derechos no son los mismos, porque la adopción simple recorta el vínculo en el adoptante, de manera que la madre no es abuela de los chicos, la hermana no es la tía, etc. Por eso es que ellas trabajan en varias estrategias para llenar el vacío legal que existe si, por ejemplo, la madre biológica (Silvina) de los trillizos se va de viaje y uno de los chicos cae enfermo: Majul no tiene derecho legal a ver a su propio hijo internado. No se puede pedir días en el trabajo, no puede darles la obra social ni puede buscarlos en el jardín sin que su esposa la autorice mediante una nota firmada a principio de año. “En el anteproyecto también se está trabajando en la cláusula de retroactividad para evitar la necesidad del casamiento, pero es importante visibilizar que hay al menos 500 familias que están en esta situación y que todavía no está resuelta”, dice Majul.

LA POSIBILIDAD DE UNA LEY

Hay firmes posibilidades de que este año se debata una ley nacional de reproducción asistida, que se viene discutiendo en el Congreso y en las diferentes comisiones desde hace años y que ya tiene un antecedente en la provincia de Buenos Aires, en un contexto sumamente restrictivo (pone en los 35 años el tope de edad para solicitar la cobertura de las técnicas, sólo habilita a parejas heterosexuales casadas legalmente) pero es un antecedente y un espejo donde mirar lo que sería mejor evitar en una ley nacional. Hay varios proyectos, pero el cambio de legisladores del año pasado volvió la cuestión a una suerte de fojas cero donde los debates van a volver a darse, pero uno de los puntos más delicados se refiere a la identidad del donante. Para Maddaleno cada familia mantiene, oculta o hace lo que quiere: “Nosotras no podemos ocultar mucho, está claro que nuestros hijos nos van a preguntar en el futuro, por eso estamos de acuerdo en que todos los chicos tengan derecho a conocer su origen, cuando los nuestros pregunten se les dirá que su origen es una técnica de reproducción asistida. Determinado malestar que puede llegar a surgir de chicos nacidos de reproducción asistida puede surgir de que en algún momento no se les plantearon las cosas claramente. Nuestros hijos no preguntan por el donante, tienen 4 años, pero preguntan por qué algunos tienen papá y mamá si ellos tienen dos mamás, pero cuando pregunten serán informados, lo que no quiere decir que tengan que saber un nombre o apellido o le tengan que tocar el timbre a nadie”. Para Chardón, en cambio, la identidad es un derecho fundamental del hijo por nacer que debe estar en la redacción de la ley. “Es algo que está pasando en todo el mundo y me extraña que en un país como la Argentina, con un pasado tan fuerte en cuanto a identidad se refiere, y más en la gestión de este gobierno, no quiera garantizar este derecho básico y fundamental. Estoy totalmente de acuerdo con la voluntad procreacional, de hecho cuando los chicos conocen a sus donantes no pasa nada, es una fantasía ridícula la que fomenta el programa, pero creo que es una información que debe estar disponible a partir de los 18 años.” Para Majdalani una cosa es que los hijos nacidos por reproducción asistida conozcan su origen genético, otra cosa es que no exista más el anonimato. La situación del donante, la naturaleza del donante, es la de no establecer un vínculo con la persona que podría llegar a ser creada a través de la donación. “Me molesta que se relacione el origen genético con la identidad, la identidad es algo muchísimo más amplio que no se da sólo desde lo biológico, es una construcción social y cultural que involucra millones de cuestiones. Teniendo en cuenta que no son sectores fundamentalistas de la Iglesia los que hacen tanto hincapié en este punto, que lo relacionen con los hijos robados en la dictadura me parece aberrante. La donación contribuye a tu origen genético pero no a tu identidad, y emparentarlo con delitos de lesa humanidad es una locura. Uno es un acto volitivo y el otro es un crimen”, completa Majul.
La ley es necesaria para proteger a quien dona, sea varón o mujer, pero además apunta a considerar el asunto como un derecho sexual y reproductivo que debe ser incluido en el PMO sin necesidad de ser tratado como una enfermedad, como apunta el proyecto de Marcela Rodríguez, diputada de Democracia Igualitaria y Participativa, al tiempo que incluye a las parejas del mismo sexo y a las mujeres solas. Pero el que obtuvo el dictamen de mayoría a fin del año pasado fue el de Silvia Majdalani, diputada del PRO, que establecía restricciones para esos mismos casos y solicitaba la apertura de los datos del donante. Qué será de esa ley y de este debate es algo por definirse este año.
Mientras tanto, El donante deja pocas preguntas y un clima tibio en relación, por ejemplo, con las ideas, venidas y pesadas discusiones que hubo en relación con el matrimonio igualitario, la muerte digna o la Ley de Identidad de Género.
“Una persona puede tener novio o novia y si todavía no lo saben es porque no se lo explicaron”, dijo con naturalidad Santiago, hijo de la pareja consultada para esta nota, en el medio de su sala de jardín. La maestra le contó a las mamás que desató una explosión generalizada en el aula. Si la diversidad se instala en los jardines de infantes y es capaz de mover los lápices y cartulinas del centro para que los chicos se agiten y piensen, ¿por qué una ficción pensada por gente grande y preparada no puede, cuanto menos, moverle la pequeña estantería a alguien? Por ahora, El donante no lo logra y todavía faltan 10 capítulos de lugares comunes.
ANDREA MAJUL Y SILVINA MADDALENO CON JAZMIN, SANTIAGO Y ABRIL CUANDO LOS TRILLIZOS TENIAN UN AÑO

Junio es el mes internacional del cuidado de la fertilidad. La Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva ofrece consultas gratuitas en la especialidad.
Centros acreditados en todo el país: www.samer.org.ar
 

24/05/2012

"No tiene pensamiento de mi"



"L" es una nena que está en sala de 5, y ha despertado el interés de Santi (sala de 4) desde que empezaron las clases. Ayer, mientras lo perseguía para que se dé un baño,  tuvimos esta conversación: 


- Mami, "L",  no tiene pensamiento de mi.... 
- Por qué , hijo? - digo,  mientras me deshago de amor.
- Todos los días la saludo en el almuerzo  y me pregunta: cómo te llamás?.... Soy Santiago,  te acordás? NO SE ACUERDA, no me gusta, se lo dije como 500 veces, mami, estoy cansado-  se quejó. Se sentó en el piso  y se puso de brazos cruzados - Y por eso,  no me quiero bañar!

18/05/2012

Salita de Cuatro - Interior- Tarde

Foto : Agustín Benencia
www.agustin-benencia.com.ar

"Todos podemos tener novias o novios", comenta Santi en el aula. Se arma revuelo. Todxs hablan a la vez. La maestra observa, pide que hablen de a uno. Santi pide silencio. "El que piensa que no se puede, es porque todavía no se lo explicaron... Yo tengo dos mamàs y a mi me lo explicaron hace mucho".
Me mata de amor y de orgullo

26/04/2012

Delicias de la vida cotidiana

Santi Jugaba en mi compu a un juego on line de adivinanzas que lo tenía embelesado. Abril lloraba a mares sentada frente al monitor de Andre, no podía encontrar el mismo jueguito que había encontrado su hermano.
Pasaron unos minutos desde que Abru se puso a llorar. Santi se levantó, fue hasta donde estaba Abril, le dijo: "Pero si yo te ayudo,  Abril" . Y en tres clicks,  le mostró la ruta para llegar a la página que el estaba jugando. "Ves que no tenías que llorar, si yo te ayudo".
 Abril dejó de llorar. Se secó los mocos con el buzo, sonrió.  Después le dió un beso en la cabeza : " Que amable , Santi, gracias, siempre te voy a llamar". "De nada, Abril, no llores más", afirmó con voz de payaso y se rieron , y se abrazaron dando vueltas en círculo y se cayeron al suelo,  y tres segundos después se empezaron a pelear porque Santi la abrazó demasiado fuerte.

12/03/2012

La tienen ensayada

Jazmín pregunta: Y vos como te llamàs?
Inmediatamente despuès de la respuesta, dice: Yo soy jazmín y tengo cuatro años.
Y la siguen los otros dos: Yo soy Abril. Y Yo Santi, somos trillizos nosotros.
Casi siempre llega la exclamacion: Uy, no me digan, de verdad? Triillizos!! que loco!!
Pero si el desconocido no despierta la sorpresa suficiente,se viene el remate.
Nosotros tenemos dos mamàs!!! y vos?

23/01/2012

Jazmín



Jazmín cuenta: "tengo una amiga nueva en la colonia, se llama Ludmila..
yo:" Ah, mirá vos, que lindo nombre Ludmila , me encanta..."
Jazmín: "A mi también me encanta por eso es mi amiga nueva.....Mami, Ludmila no tiene papà, y  tiene una sola  mamà....yo le dije que tengo dos , no una . Y ella me preguntò como hice... No sè como hice mami,  para tener dos mamàs... como hice?me explicás?