No mucho para decir hoy. Simplemente que mi vida ha cambiado tanto en estos tres años que a veces al leer alguno de los primeros post me cuesta reconocerme. Difícil es volver atrás y recapitular la vida anterior a la maternidad . Este rincón del cyberespacio da cuenta de eso y de tantas otras cosas que sino fuera por empecinarse en retratarlas aquí, hasta podrían olvidarse entre la maraña de recuerdos que se juntan en el paso por la vida. Contamos nuestras historias de mil maneras. A veces con detalles, a veces ínfimas escenas elegidas al azar. Gente. Gente a la que le pasan cosas. Gente que arroja la botella llena de mensajes al cyber mar , y que gusta de comunicarse, de contar lo que le pasa, sin esperar demasiado a cambio, más que los comentarios , que son signo de que alguien está del otro lado, que el grito no es al vacío.
Es que este cuadrilátero me tiene presa. Haciendo que muchas veces utilice el poco tiempo que queda en medio de la vida agitada de crianza trilliza . Eso sumado a la vida misma que una intenta vivir en familia y compartiendo eso precioso que tenemos todos - el tiempo- y que tanto nos cuesta administrar.
Bueno, eso. Me gusta contar y que me cuenten. Paso ya como un tiempo desde que empezó el blog. Tres años. Tres largos años de relatar lo que la vida nos va regalando, deparando o en todo caso el destino que uno mismo va construyendo como puede, como le sale, trantando de que sea lo más parecido a lo que uno desea y siente que lo hace feliz.
Los invito a dejar un comentario, lo que les surja , aunque más no sea para saludar, o para contar como llegaron al blog y por qué se quedan.
Feliz cumple! Son tres años. Es poco, pero pasó mucho.