Este comentario no es para Tilvy porque ya lo sabe, es para todos ustedes, los que leen este blog. Muchísimas gracias por el apoyo. Y vayan corriéndose de los monitores porque si sigo llorando así voy a causarles un cortocircuito en las PCs. Un post a veces es un retazo del día que se enmarca por sí mismo y se despega del resto, otras es simplemente ese momento en que uno se asoma por la ventana y mira.Es cierto que mis ánimos últimamente pasan de la euforia a la angustia varias veces y puede que en el mismo día (consultamos con expertos y parece que es de lo más normal) El tema, por lo menos para mí particularmente, es que a veces es tanta la intensidad emocional que pareciera que mi cuerpo no puede soportarlo, como si estuviera en carne viva y hasta la más leve brisa pudiera afectarlo. Sensible al punto que me dicen “buenos días” y me pongo a llorar. ¿Por qué? No sé, porque me muero de ansiedad de conocerlos a los tres, porque quisiera poder preparar el escenario ideal para recibirlos, porque el escenario ideal no existe, porque a veces me da miedo no estar a la altura de las circunstancias y que las circunstancias me miren desde arriba, por las vueltas de la vida que hacen nudos en la garganta, por rozar la inmortalidad y que este milagro sea eterno mientras dure.Esto que emociona, duele y revoluciona es lo mismo que rompe barreras y va corriendo límites, esos mismos límites que hasta ayer parecían fronteras infranqueables y hoy dejan entrever otro horizonte. Estoy cambiando, estoy creciendo, me estoy expandiendo como la panza de Sil, aunque mi metamorfosis no se mide en ecografías. Quizá todo este caos no sea más que una expresión del orden divino que me está preparando para ser madre. O sea, es crecimiento, no es achique. Es más, no es menos. Es debilidad que es fortaleza. Esto que empezó hace un tiempo, quizá no sólo no se detenga sino que vaya haciéndose habitual. Ya que sospecho que todo padre debe codearse continuamente con esa mezcla de sensaciones: la de la preocupación constante (abrigate, cuidate, llegás tarde? tenés plata ? ) Y por otro lado: ese éxtasis, ese orgullo desmedido, esa maravilla absoluta de que ver que son “otros” -tan otros y a la vez nosotros- maravilla que nos hace emocionar por el sólo hecho de ser testigos de ese prodigio. Sil siempre me gasta diciendo que no puedo escribir cortito, lo que es mentira, no es que no puedo, es que no quiero. En fin, gracias por “apachucharnos” Besos muchos a todos
27 de junio de 2007 16:19
La imagen es una varación de arte digital sobre el artista Escher
