
Ayer parece que hubo joda dentro del universo de mi panza, les diría que hasta con una especie de música y todo. Los tres se la pasaron pateándome desde dentro todo el día. Empezó Abril al mediodía, y dije: bueno, la nena tranquila está probando "hacer la plancha" y patalear al mismo tiempo… Eran patadas con espacios de segundos nomás. Pero enseguida siguió Jazmín, y sus pataditas fueron todas del mismo costado, pero un poco más espaciadas; vaya uno a saber si no le llegó el momento de ejercitar sus piernitas para cuando nazca. Eso sí, lo hace a su manera, tranquila, sin apuro. Y por último, sobre la tarde/noche arrancó Santiago, el hombrecito de la panza, el que parece que de patadas entiende más que las hermanas pero no quiere revelarles sus secretos aún. Y deja que ellas practiquen sin explicarles la técnica que tiene aprendida y probada. El hace ya un mes que había empezado con las prácticas, lo pudimos ver en las ecografías. Pensándolo bien... hasta puede haber sido una pelea por dominio del territorio conquistado, porque la verdad es que cada vez les queda menos lugar……
Quién sabe? un universo paralelo tiene lugar dentro mío y no puedo saber exactamente que es lo que ocurre allí. De lo que sí estoy segura es que la sensación de sentirlos es mágica. Me llena de alegría, tranquilidad, de amor y curiosidad.
No veía la hora de que pateen seguido, así Ella también podía llegar a sentirlos, y por suerte , ayer pudo. Y nos quedamos sin palabras, y ellos siguieron pateando por toda la panza como si nada , y fue extraordinario. Por un instante imaginé que un lenguaje se nos estaba revelando, el idioma de las pataditas. A Ella tambièn le pareció, me lo dijo con la mirada mientras sentía atenta. Parecía como que nos decían cosas a medida que los íbamos sintiendo por toda la superficie de la panza.....
No veía la hora de que pateen seguido, así Ella también podía llegar a sentirlos, y por suerte , ayer pudo. Y nos quedamos sin palabras, y ellos siguieron pateando por toda la panza como si nada , y fue extraordinario. Por un instante imaginé que un lenguaje se nos estaba revelando, el idioma de las pataditas. A Ella tambièn le pareció, me lo dijo con la mirada mientras sentía atenta. Parecía como que nos decían cosas a medida que los íbamos sintiendo por toda la superficie de la panza.....
Después, comimos una tarta casera de verduras y ricota que preparó Ella y estuvo exquisita, y cuando íbamos por el postre ( pan de chocolate casero ) dieron algunas pataditas más como agradeciendo lo rico que comieron.
La foto es de un fotógrafo profesional, no es mi panza pero es divina la imagen.