Señoras y señores nuestros piratas ya tienen dos años.
Después de un gigantesco festejo familiar en la casa de la bisabuela alicia (éramos 50 casi y sólo los íntimos, ja), hasta el festejo en el jardín. Los regalos fueron tantos que temo, nos tengamos que mudar para conservarlos... y recién cumplieron dos años!!!
Mi tío jorge, que es mi padrino, le regaló a santi un auto tan grande que pueden usarlo para ir al jardín porque entran los tres subidos , usándolo como de patineta... Por supuesto que al tío ya le prohibimos la entrada a cualquier juguetería.
Hubo globos, baile, torta , emoción y sonrisas al por mayor de esas que no tienen precio alguno.
Son tan queridos por todos, y fueron tantas las demostraciones de afecto y cuidado ...
Las familias de ambas los cuidan y los miman tanto que me emociono hasta las lágrimas de solo decirlo en voz alta.
En el jardín festejamos los cinco con las maestras y los compañeros.
Fue sencillamente bello, de esas cosas que te llenan el alma y te dejan con la sonrisa dibujada por varios días. Como crecen, dios mio...
De la superpanza, a los tres bizcochuelos para el jardín. Un milagro amigos, qué afortunada me siento y qué orgullosa de nuestros pollitos.
Todos los días aprendemos y aprehendemos algo de ellos que enseñan con la naturalidad del que no pretende enseñar... en fin, ya me pongo boluda total, así que dejo aquí y los dejo en compañía de las fotos del cumple en el jardín.
Estaban tan felices que contagiaban.