21 jun. 2007

Varada en el "Puff"

Anoche, después de cenar me tiré en mi amado "puff" para ver un poco de tele. Ella se fue a poner el pijama, y por un rato la perdí de vista.
Para variar, me quedé haciendo zaping y tocándome la panza para acariciarlos mientras pateaban a gusto después de haberme comido unos cuántos caramelos masticables producto de un flor de antojo nocturno.
Pasó un tiempo, no sé cuánto, pero cuando me quise levantar obviamente no pude. Ya no puedo salir del puf sin su ayuda. La panza pesa mucho. Me siento una tortuga, o una cucaracha; si estoy boca arriba voy "frita" . Empecé a llamarla, y no venía. Tardé como 5 minutos en levantarme y lo logré!! en un acto de orgullo.
Me dejó encallada en el puff y se quedó dormida…!!! La desperté para acusarla por su acto de vandalismo cruel , soltó unas cuántas carcajadas contagiosas, y nos reímos juntas hasta dormirnos con el televisor prendido. En un momento, oí como los pastores brasileros nos invitaban a “ Parar de Sufrir” y a tocar la “ Mesa de los èxitos” , muy fuerte. Ahí nomás, manotié el control remoto y por fin llegó el silencio total.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

jeje.. como me reí (no pude evitar imaginar la situación) .. lo de ella un poco flojo... se podría catalogar en "abandono de flia" :P pero se puede revindicar haciendo algo rico

sigan así de dulces :D, saludos
isa

Patricio dijo...

Lo que hacía mi mujer era "rodar" para poder levantarse. No sé si tu panza te dejará.

an dijo...

Pero, caramba ! Tampoco es para tanto! Porque del puff a veces salís sola, lo que ya sé es que sí o sí tengo que estar para atar y desatarte las zapatillas. Pido perdón si me dormí, y más si me tenté de risa cuando me despertaste. Yo me acordaba de ese cuento de Cortazar que hablaba de una tía (creo que se llamaba Angustias) que siempre creía que si se caía de espaldas no se iba a poder levantar más, así tipo cucaracha. Je je. Te quiero, Cucarachita mía...

Oruga dijo...

DIVINA la escena!!! ¿que lindo darse cuenta cuanto uno necesita de otros, (a veces hasta para salir del puff)

Bárbara Lavestia dijo...

Ja! lindísima anécdota...
eso de no poder pararse es tremendo, yo mandaba una de gateadas increibles!

Besos